lunes, 20 de marzo de 2017

Sesión 7 - Marzo 20

Evaluación en ambientes de aprendizaje mediados por TIC

Retomando la reflexión elaborada durante la sesión 3, en la que describí cómo influyó la experiencia en un espacio de conceptualización sobre mi concepción de evaluación, considero que algunos elementos abordados en este curso me han permitido profundizar en este aspecto, principalmente en relación con los ambientes virtuales de aprendizaje. 
Para abordar elementos sobre evaluación en estos ambientes, es necesario tener presente que el proceso de aprendizaje es diferente en la virtualidad que en la presencialidad, dado que se requiere de mayor autonomía y gran parte de las actividades que se desarrollan son asincrónicas. Además, el docente no tiene tanto protagonismo, ni está siempre presente para resolver las inquietudes de los estudiantes. Al respecto, Narvaez y Prada (2005), mencionan que  
Aprendizaje autodirigido describe un proceso en el que los individuos asumen la iniciativa, con o sin la ayuda de los demás, en el diagnóstico de sus necesidades de aprendizaje, la formulación de sus metas de aprendizaje, la identificación de los recursos humanos y materiales necesarios para aprender, la elección y aplicación de las estrategias de aprendizaje adecuadas y evaluación de los resultados de aprendizaje. (P. 118) 
En este sentido, la evaluación debe estar enfocada a valorar el proceso de aprendizaje autodirigido, y todos los aspectos que se esperan desarrollar en los estudiantes que hacen parte de estos espacios. Así mismo, al ser un modelo de aprendizaje autónomo, la autoevaluación cobra mayor importancia, porque los estudiantes tienen el conocimiento sobre cómo están participando. El proceso de autoevaluación da cuenta de la capacidad crítica de los estudiantes y de la evolución en el desarrollo de procesos metacognitivos; tal como lo afirma Birenbaum (2002), citado en Narvaez y Prada (2005) “el aprendizaje autodirigido implica la capacidad de asimilar nuevo conocimiento y aplicarlo en la solución de problemas, la habilidad para pensar críticamente y poner en funcionamiento la autoevaluación, así como, comunicarse y colaborar con otros” (p. 119).

En el curso DocTIC, la evaluación ha sido permanente. Sin embargo, es preciso que la retroalimentación no solo consista en identificar aspectos a mejorar, sino en dar luces sobre cómo hacerlo, aportar información pertinente a los estudiantes o dar ejemplos sobre lo que se espera llegar.

Sobre la propuesta de intervención


Inicialmente, en la propuesta de intervención, planteé la siguiente reflexión sobre el componente de evaluación


Bajo la mirada el referente teórico de aprendizaje de la Teoría de Campos Conceptuales de Gerard Vergnaud, las representaciones son el conjunto de esquemas que tienen como función principal organizar la actividad del ser humano, al permitir una cierta simulación de lo real a partir de conceptos,  imágenes, diagramas, símbolos, proposiciones o todo aquello a través de lo cual nos comunicamos. En este sentido, valorar las representaciones de los estudiantes se considera como el reflejo de lo que éste exterioriza a partir de lo que sabe; es decir, a través de los productos de los estudiantes en términos de cualquier tipo de representación, es posible analizar su proceso de aprendizaje y determinar en qué estado está con relación a lo que se espera llegar. Este sería el papel de la evaluación para esta propuesta.



Los productos de los estudiantes serán informes de laboratorio, solución de situaciones problema, exposiciones y una bitácora en la que registrarán, a modo de diario, lo que sucede durante las actividades. Dichos productos se evaluarían en términos del nivel de conceptualización, es decir, de la forma como abordaron las situaciones para solucionarlas. Por lo anterior, se esteblecerán niveles de conceptualización a partir de una rúbrica, para indicar el estado en el que se encuentre cada estudiante. 

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